La vida no necesita una explicación, sólo paciencia para entenderla.
Ideas, palabras, cuentos e historias que me definen como persona.

"

El Universo conspira por hacernos diferentes a los demás.
Las circunstancias que nos dieron vida no se repetirán jamás.
Pero aún así, siempre tratamos de ser la copia de alguien más.

Somos irrepetibles.
Somos indivisibles.
Somos números primos.

"

- Carlos Oxté.

"Los personajes hacen la historia.
Los sentimientos, la trama.
Y los errores de continuidad, el final."

- Carlos Oxté

Text

By Carlos Oxté.

Escribo,

Una y otra vez,

Escribo,

Mis dedos se queman

Escribo,

Ardiendo en deseo,

Escribo,

Pensativo en el tiempo,

Escribo,

Absorto en el espacio,

Escribo,

Con sólo una intención,

Escribo,

Con sólo una imagen en mi mente,

Escribo,

Esos ojos de fuego,

Escribo,

Y ya no los veo,

Escribo,

Y ya no los siento,

Escribo,

Tus latidos que se hacen lentos,

Escribo,

Que te toco y la electricidad se ha ido,

Escribo,

Con insomnio y sin tu cuerpo,

Escribo,

Abandonado en lo incierto,

Escribo,

Sabiendo que no he sido,

Escribo,

Percibiéndote cerca,

Escribo,

Sintiendo lejos,

Escribo,

Las ventanas lloran,

Escribo,

El humo se aglomera,

Escribo,

La vista se nubla,

Escribo,

El aire se acaba,

Escribo,

Las notas se callan,

Escribo,

La duda se corona,

Escribo,

El engaño se asoma,

Escribo,

El pasado se hace presente,

Escribo,

El tiempo se acaba,

Escribo,

Las horas se agotan,

Escribo,

El despertador suena,

Escribo,

El sueño termina,

Escribo,

Tu imagen me abandona,

Escribo,

Tu aroma se desvanece,

Escribo,

Tu corazón pertenece a otra persona,

Escribo,

Que me lees,

Escribo,

Pero ya no me sientes,

Escribo,

La flor se marchita,

Escribo,

Aunque sea un adiós,

Escribo,

Escribo,

Escribo,

La tormenta se acerca,

Escribo,

Los truenos suenan,

Escribo,

Que ya no escribo otra vez.


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By Carlos Oxté.


El cigarro se consume, el fuego lo termina, de un momento a otro dejará de existir. Pero el sabor de tus labios nunca se borrará de su boquilla. Se quedó impregnado tal como a mi boca, mi cuerpo, mi alma.

El humo se lo lleva el viento, se mueve y ondea en el aire, carente de oxígeno y sin destino. Sólo dejándose mover, volando sin voluntad alguna. ¿Dónde parará? Disuelto a pocos metros de distancia, es tan corto su vuelo, tan efímero, pero tan continuo.

Ahí va otra vez, se vuelve a animar y emprende nuevamente el vuelo.


Text

By Carlos Oxté.


Not so long ago, a fairy tale were told.
From a beautiful woman and a forecast sun, they were in different worlds, one of lust and other from faith. Lust is mean, and faith ain’t clean, who can ever imagine the story that they will share.

Black Tuesday arrived and the forecast sun found a place to stay while the night passed by. Suddenly like a star, a bright light shined the horizon where the sun used to smile.
There she was, a white and bulgarian moon that dances like the dawn in the sky.
She wasn’t using a mask, her moves were primal and joyful, dareful and sexy, sensitive and addictive. She wasn’t only dancing, she was calling for white clouds to surround her.

The sun can’t deny the thoughts of lust after seeing her, but also he can’t forget the bold sense of need that just hitted him unguarded. Oh, dancing in the shadows were their road, until another day they will meet again. Dancing in his thoughts she was, moving those hips all around the sun’s mind.
-”Damn, she dances so good, he kept telling to himself. Damn, that was an unforgettable night, so ironic my life rans throught day, but the only one thats worthy enough is the dark and shiny night.”

Not much time passed by until they were able to share the horizon again.
The sun disguised himself as a little star in the sky to found his way back into the palace of sins. He had just one thought in mind:
-”I shall find her even if the thunders came by.”
And yes, as a joke of life, the thunders claimed their place in the night, they made her hide for a couple of hours or even less. The flamming sun was anxious to see her, but the clouds took over the night. He wrote her name in the air, waiting for a sign, or a smile.
The lightning thunders didn’t let her to even show her brilliant eyes. Is It over? he thought.

But the forecast sun was lucky that night. The rain didn’t come and the thunders left the scene as bolts. Yes, she answered the call, and in a matter of seconds, maybe minutes, they found themselves together again. And they danced like stars in the night. They tasted each other, they enjoy their mortal senses with joy. They defy time for a couple of rounds until he got them. Yes, time sucks big time.

But for a dancing moon and a blazing sun, the sky ain’t a place bigger enough to hide their need to dance. They shall meet again, they’ll crash again, they’ll taste themselves again and in that moment a big bang will shine the sky.

To be continued.





"Lo que sobra son locos. Lo que falta son genios."

- Carlos Oxté.

"El mundo está lleno de pequeñas películas esperando ser vistas."

- Carlos Oxté.

"El pasado nos define, pero el futuro nos reinventa."

- Carlos Oxté

"Una máquina de escribir es como la vida. Si la cagas al redactar, hay que empezar otra vez. Nunca escribas con miedo frente a ella."

- Carlos Oxté.

"Hay quienes prefieren leer libros y quienes prefieren escribirlos. Con el destino pasa lo mismo."

- Carlos Oxté.

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                                      Por Carlos Oxté.

Sombrío amanecer de una Luna en cuarto menguante. Al vacío del cielo, bajo el deslumbrante destello de lluvia. La miro posarse al centro del abismo del recuerdo como el reloj marcando la hora. Aparece y sonríe a solas coqueteando al sinfín de luces que la abordan. Impávida aguarda la llegada del dorado que añora. Miro como el viento erosiona las horas y las hojas caen en ríos de olvido. Mientras lechuzas indiscretas miran el espectáculo del desdén.

- Hoy tampoco vendrá. El rojizo Zorzal susurra. Los grillos confirman la tragedia y la diana lentamente se aleja. Su brillo se opaca por cientos de celosas estrellas.

Un cándido destello se asoma por la horquilla del cielo. Radiante amanecer de un Sol en su máximo fulgor. El ausente comienza su exhibición.

-Ya llegó, ya llegó. El girasol brinca de emoción. El corazón de los asistentes a la obra da un vuelco sin control.

Miro al cielo, ella se ha ido. Se elevó hasta lo más alto para verlo y se desvaneció. El Sol flagrante y estoico se mantiene atento. - Hoy no regresará. La nerviosa lagartija exclama. El Astro está por quebrar, las nubes se tornan grises para su llanto cobijar. El dorado abandona el lugar. Ausencia de color en el techo, bajo el deslumbrante destello de lluvia, las estrellas entrometidas vuelven a fisgonear.

-Pero, ¿dónde está, que no la veo? Un murciélago pregunta. Y yo, sólo me río. Si él supiera que hoy es Luna Nueva sabría que hoy no vendrá.

El público abandona la sala. Es hora de dormir, mientras otros no lo harán.

"Hacer música es lo más cercano al sexo. Pero con amor."

- Carlos Oxté

"When I hear the sound of a train arriving a station, I just can think about two things. Here she comes or Here she goes."

- Carlos Oxté

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                                            Por Carlos Oxté

Y ahí está, es ella, una estrella que no está más en el cielo. Brilla, coquetea con la mirada como las nubes en el viento. Ilumina la noche y la Luna se intimida, llena de celos la admira. No entiende como su amante, el escritor, ya no se inspira con ella.

Y así es, el hombre que sueña con letras, que habla con los dedos y sonríe con versos, ya no es más devoto de la gran bola de queso.

Ahora se embeleza con los luceros de la estrella que bajó del cielo. Ahora sólo la ve a ella, a la mujer que inquieta su corazón y aquieta su alma. Ahora ella, es la musa y la dueña de sus sueños.

Y la Luna se queja con el Sol, le pide que no les de a los herejes más calor. Que el escritor es su posesión y que sin él su vida no tiene valor.

El Sol furioso se empieza a colapsar, cómo es posible que alguien le robe a su estrella, la más bella del cielo, esa que él admira en silencio mientras descansa en su lecho. El Sol eufórico, grita a los cuatro vientos, sus lacayos y amigos de duelo:

- Eso no lo puedo permitir más, desde hoy, ya no habrá noches, sólo días, luz en agonía. El escritor no dormirá, no volverá a ver a la estrella jamás.

- Y tú, Luna, tampoco brillarás porque la avaricia de este mortal sólo te asfixiará.

Y así sucedió que un día el cielo no cambió, en grises permaneció y la noche nunca llegó.

Así que el escritor, la lejanía percibió. Sintió el desdén de los dioses y de sus antiguos creadores. Y en el gris del cielo eterno las sombras del pasado lo acecharon, lo siguieron por escondrijos y laberintos de silencios, lo amagaron y lo hicieron esconder sus sentimientos.

De las yemas de sus dedos arrancaron las palabras, los verbos y los sonetos. Lo dejaron solo y abandonado en el tiempo. Un vagabundo que miraba al cielo absorto, siempre tratando de encontrar a su musa, la estrella que bajó del cielo, esperando la luz del faro a través de la neblina. Pero ella ya no bajaría más. El destino escrito estaba.

Pero ese se forma con palabras, las mismas que el escritor dominara alguna vez. Así que él se puso a trabajar. En paredes, sobre árboles, en arena, sobre el río, junto a las nubes sin papel y lápiz volvió a escribir. Con esfuerzo, dedicación y paciencia vio pasar el tiempo sobre el gris del cielo eterno. Hasta formar los cimientos del puente que cruzará el Universo.

Con palabras, con versos, con cuentos, construyó la escalera del deseo. Esa que no hará que la estrella bajé del cielo, sino que lo llevará a compartir con ella el Universo. Aún sigue en duelo, pues la estructura no es aún tan fuerte como para sostener su peso, pero el escritor sigue trabajando y seguirá hasta que sea capaz de romper el gris del cielo y con su estrella se logre reencontrar.

 

"La sabiduría no se comparte, se regala."

- Carlos Oxté.